
Desde el puerto de Vallejera, balcón airoso sobre los montes de Béjar se puede extender la mirada por las llanuras de la tierra castellana; tierra cuajada de encinares en los sotillos altos, de fresnos verdes en las vegas bajas, pueblos y trigales que conviven junto a prados y linares, huertos, sotos, vegas. Es Castilla pura y altiva, orgullosa y humilde, pegada a la tierra.
Homenaje a Los Quintos del año 1959
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